La arquera del Xeneize fue citada por primera vez a la Selección de Germán Portanova. En una charla a corazón abierto contó su historia con la camiseta albiceleste, sus inicios, su llegada a Boca y sus anhelos en el fútbol.

Hay momentos que marcan un antes y un después. Para Priscila Siben, ese momento es ahora. Con apenas 18 años, la arquera de Boca, categoría 2007, fue citada a la Preselección Mayor de cara a la Copa América que se disputará en Ecuador del 12 de julio al 2 de agosto. “No sé cuándo se va a volver a repetir. Lo vivo con mucho orgullo y felicidad”, dijo en diálogo con Proyección Femenina. La joven futbolista cuenta su historia, su presente y los sueños que la empujan a ir por más.

Sus primeros pasos, como los de muchas otras jugadoras fueron en el baby fútbol, con varones. Su hermano, Diego, la llevó a jugar a Villa Sahores y ahí encontró la pasión por el fútbol. A los seis años corría atrás de una pelota, pero luego decidió que lo suyo era pararse abajo de los tres palos. Un día el arquerito de su equipo faltó y una compañera le dijo al técnico: “Cuando juego con Pri, siempre me ataja los penales”. Y así como una casualidad, que luego fue causal, empezó a atajar.

Luego jugó en Vélez, solo con chicas. El Fortín la formó en cancha de 11, pero también como persona. “Llegar a Vélez fue un gran cambio, pasé de jugar mixto a solo femenino. Empecé a jugar torneos más formales y después compartí plantel con chicas mucho más grandes que yo y eso me ayudó a crecer. Aprendí mucho ahí y terminé jugando en Primera”, contó agradecida.

Pero a pesar de todo el camino recorrido, la oportunidad de su vida le llegaría en febrero de 2023, con solo 15 años llegó a la Primera de Boca. El Xeneize, es por lejos el equipo más ganador de la historia del fútbol femenino argentino, y el club de la Ribera apostó por la joven Priscila. “Terminé de jugar el torneo con Vélez (temporada 2022) y me habían llegado varias oportunidades, dentro de esas estaba Boca y no lo dudé un segundo. Mi familia y yo somos hinchas y siempre fui a la cancha, desde muy chica. Para mí vestir esta camiseta es un sueño, una alegría enorme, es lo que siempre soñé, pero también lo tomo con mucha responsabilidad sabiendo lo que significa”. Talento hay de sobra y compite el puesto con Laurina Oliveros, capitana, referente de las Gladiadoras y de la Selección “Es muy lindo pelear el puesto con Lauchi (Oliveros) y con Joaqui (Rodríguez Palma), sé la clase de personas que son, la experiencia que tienen. Es una competencia linda, tenemos un grupo muy lindo. La pasamos muy bien y trabajamos mucho. Sé toda la experiencia que tiene Lauchi y cada consejo que me da o detalle que me marca lo tomo, la admiro mucho”.

La arquera se desempeña en la Reserva del Xeneize. (FOTO: @kessler.ph)

La camiseta albiceleste

Si hay algo que la destaca es el vínculo que mantiene con la Selección, representar a su país es el sueño de casi todo deportista y Pri acumula muchas citaciones. Sub 17, Sub 20, pero ahora llegó la más esperada: la Selección Mayor. “Estaba volviendo de Boca y me llegó un mensaje con la citación, pensé que era de la Sub 20 y cuando vi que era para la Mayor no sabía cómo reaccionar ni qué hacer, estoy muy feliz”. El apoyo de su familia es esencial y fueron los primeros en enterarse de la citación.

Lo que le pasa es grande, lo vive a lo grande y no duda sobre la importancia de ponerse la camiseta: “Para mí representar a la Argentina es una de las experiencias más lindas que que me toca vivir con el fútbol, sé que tengo que aprovechar cada entrenamiento y disfrutar cada uno porque no sé cuándo puede ser la última vez. Siempre que tengo que ir a entrenar o a jugar lo hago con mucha emoción, con muchas ganas y más sabiendo lo que significa la Selección”.

Estar en un lugar soñado, quizá en lo más alto del fútbol, también implica mucha confianza. “El primer día estaba con muchos nervios y ansiedad, pero también tenía muchas ganas de entrenar. Estaba dentro de todo tranquila porque conozco el cuerpo técnico, a la gente que trabaja en el predio. Con algunas chicas ya compartí el Sub 17 o en el Sub 20 y con las que no, me recibieron muy bien. Me hicieron sentir muy cómoda. Trato de estar tranquila aunque las primeras veces siento nervios, pero siempre me hacen sentir muy cómoda acá (en la Selección) y en Boca. Aprendí a manejar la responsabilidad y las presiones, antes me costaba un poco más, pero creo que ahora lo manejo mejor”.

Sin embargo, no es la primera vez que representa al país. Cuando todavía jugaba en Vélez, tuvo su primera convocatoria a la Sub 17. “Con el club jugamos un amistoso con la Sub 17, fui con mucha ilusión y dejé todo para recibir ese llamado. A la semana llegó la convocatoria y fue un sueño cumplido”.

En el 2024 hizo historia con la Sub 20, consiguiendo avanzar a octavos en el Mundial de Colombia. Fue un hito para la Selección ya que, luego de cuatro ediciones sin participar, logró superar la fase de grupos algo que nunca había sucedido en ninguna categoría en un Mundial. “Estuve en varias etapas en la Selección y me acuerdo cómo empezó todo, hubo muchos cambios y mejoró mucho el trabajo”.

Se encuentra entrenando con la Mayor, en el predio Lionel Andrés Messi. (FOTO: @bar.rhcp)

Su proyección y sus sueños

El arco es un puesto muy complejo, por eso la arquera sueña con debutar en Primera y tener continuidad. Además aspira con por debutar en la Selección Mayor. Además quiere emigrar al exterior: “Me gustaría jugar en un club de Europa o de España; el Real Madrid o el Barcelona”.

A pesar de estar en un lugar privilegiado, en un club con casi todo el plantel profesionalizado olvida las cosas que faltan por mejorar en el fútbol femenino de nuestro país: “Estaría bueno que los clubes mejoren las comodidades que necesitás como jugadora. Como tener una cancha fija para entrenar, tener ropa para entrenar, una merienda, un desayuno. Que aunque no parezca mucho, cambia todo. Hay cosas que son necesarias para crecer como jugadora. También nos merecemos más visibilidad, que se transmitan más partidos para que el fútbol femenino vaya creciendo”.

Entre risas contó una de sus cábalas: “No sé en qué momento lo empecé a hacer, pero siempre que juego un partido, desde la media luna hasta la línea del arco voy pisando las líneas con el pie derecho y después con el pie izquierdo y así con todas las líneas del área”.

Un rasgo distintivo de los arqueros es la personalidad y Pri sabe que tiene esa chispa. “Tenés que tener una personalidad muy fuerte para ser arquero creo que es uno de los puestos más difíciles por la presión y por todo lo que conlleva. Tenés que tener un chip de locura porque en cada pelota que tenés que ir, sabés que te podés romper toda”.

Con tanta trayectoria para sus 18 años, pensar en la pequeña que sueña ser futbolista nunca está de más. “Si pudiera hablar con la Pri de 10 años le diría que disfrute. Que disfrute cada experiencia, cada entrenamiento y cada error para mejorarlo y poder tomarlo como enseñanza. Que no se frustre ni se enoje porque eso no sirve, que tome siempre todo para bien y así aprender. Que disfrute mucho porque cuando las cosas tienen que llegar, llegan y todo se va dando solo si lo hacés bien.

Priscila Siben tiene los pies en la tierra y el corazón en lo más alto. Sueña en grande, trabaja en silencio y disfruta cada paso. Y aunque tiene un largo recorrido, su camino recién empieza.

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