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Argentina ante Marruecos: qué necesita si gana, empata o pierde

La Selección define su clasificación ante las anfitrionas. Ganar asegura el pase; empatar o perder abre la comparación con los otros grupos. Todos los escenarios después de la segunda fecha.

Mercedes Diz y Violeta Álvarez celebran ante Nueva Zelanda
Argentina llega al cruce con Marruecos después de su primera victoria mundialista. Foto oficial: FIFA.

Una definición con tres caminos

Argentina llega al cierre del Grupo A con la posibilidad de conseguir otro logro en su primera participación en un Mundial femenino Sub-17: avanzar a los octavos de final. El viernes 23 de octubre enfrentará a Marruecos en el Complejo Mohammed VI, después de perder 2–1 con Alemania y vencer 2–0 a Nueva Zelanda.

El equipo de Christian Meloni suma tres puntos, con tres goles a favor, dos en contra y diferencia de +1. Alemania lidera con seis unidades y ya aseguró el primer puesto; Marruecos tiene tres y +2. La Selección depende de sí misma para clasificar, pero el desenlace será distinto si gana, empata o pierde. Este análisis toma como corte todos los resultados de la segunda fecha, finalizada el 22 de octubre.

Si gana: clasificación directa como segunda

Una victoria ante las anfitrionas llevará a Argentina a seis puntos y le asegurará el segundo lugar del Grupo A. En ese caso, no necesitará esperar la definición de otras zonas.

Alemania conservará el primer puesto aunque pierda con Nueva Zelanda: ganó sus enfrentamientos directos tanto con Argentina como con Marruecos. El reglamento utiliza esos duelos antes de recurrir a la diferencia de gol general para separar a equipos igualados en puntos.

Si empata: cuatro puntos y una espera favorable

Con cualquier empate, Argentina terminará tercera con cuatro puntos y mantendrá su diferencia de +1. Marruecos también llegará a cuatro, pero conservará su ventaja en la diferencia general después de igualar el enfrentamiento directo.

Para entrar entre las cuatro mejores terceras, Argentina debe quedar por encima de dos de las otras cinco representantes. Con cuatro puntos, ya superaría al tercero del grupo E: Kenia y Samoa llegan a su último cruce sin unidades y ninguna puede terminar con más de tres.

Necesitará, entonces, que al menos uno de los terceros de los grupos B, C, D o F quede por debajo suyo. Una posibilidad concreta es que Chile no le gane a España: en ese caso, el tercero del F no podrá superar los tres puntos. Otra es que Brasil venza a Noruega, lo que también dejará al tercero del C con un máximo de tres.

También le servirá que no se combinen una victoria de Venezuela ante Japón y otra de Francia frente a Zambia. Si no ganan ambas, el tercero del D tendrá menos de cuatro puntos o llegará a cuatro con una diferencia de gol inferior al +1 argentino. En cambio, si ganan las dos, Japón, Francia y Venezuela quedarán con seis unidades: un tercero de seis puntos sí superaría a Argentina.

Son alternativas suficientes, no condiciones que deban cumplirse juntas ni una lista exhaustiva. El empate ofrece una posición favorable, pero por ahora no equivale a un pase matemáticamente asegurado.

Así está la comparación de terceros

Corte: segunda fecha completa · 22 de octubre de 2026

Pos.SelecciónGrupoPtsGFGCDG
1NoruegaC353+2
2NigeriaB332+1
3ArgentinaA332+1
4VenezuelaD334−1
5ChileF124−2
6KeniaE019−8

Los primeros cuatro de esta comparación ocuparían hoy los cupos disponibles. Nigeria y Argentina tienen iguales puntos, diferencia y goles convertidos; el desempate disciplinario favorece a Nigeria. La última fecha puede cambiar tanto el orden como la selección que termina tercera en cada zona.

Si pierde: tres puntos y atención al marcador

Una derrota tampoco eliminará automáticamente a Argentina. Terminará tercera con tres puntos, incluso si Nueva Zelanda alcanza esa cifra: la victoria argentina en el enfrentamiento directo impide que las oceánicas la desplacen al cuarto puesto.

Para clasificar, deberá superar a dos terceros de otras zonas. La diferencia de gol será decisiva: perder por un gol la dejará en cero; por dos, en −1; por tres, en −2; y por cuatro, en −3. A igualdad de puntos y diferencia se comparan los goles a favor, después la disciplina y finalmente se recurre al sorteo.

Un ejemplo que garantiza el pase aun con derrota es esta combinación: Kenia y Samoa empatan; Chile no vence a España; y Australia no vence a México. El tercero del E terminará con un punto y el del F con un máximo de dos. Ambos quedarían por debajo de los tres puntos argentinos.

También hay caminos mediante la diferencia de gol. Si Argentina pierde por un gol y Kenia vence a Samoa por un margen de hasta siete, quedará por encima del tercero del E. Si, además, Chile y Australia no ganan sus partidos, también superará al tercero del F y avanzará.

Estos ejemplos no agotan las posibilidades: los grupos B, C y D también pueden aportar terceros con tres puntos a los que Argentina supere. Una derrota ajustada mantiene más opciones; una caída amplia empeora la comparación. Por eso importan tanto el resultado como los goles que se conviertan y se reciban.

El objetivo: resolverlo en la cancha

La cuenta más sencilla sigue siendo ganar. Argentina tiene la oportunidad de asegurar la clasificación ante Marruecos y evitar depender de otros marcadores. El empate deja una base sólida para la tabla de terceras; la derrota obliga a mirar las otras zonas y a cuidar cada gol. Después de su primera victoria mundialista, la Selección buscará prolongar su historia en el torneo.