Argentina se despidió del Mundial con la frente alta y una Mercedes Diz inolvidable
La Selección empató 1–1 con Ghana y cayó 5–4 en los penales, pero su primera experiencia mundialista dejó dos triunfos, una clasificación a octavos y una gran actuación colectiva. Mercedes Diz cerró su torneo con siete goles y convirtió en los cuatro partidos.

El cabezazo de Mercedes Diz volvió a abrir una puerta cuando el partido parecía cerrarse. Quedaban cuatro minutos del tiempo reglamentario y Argentina todavía buscaba cómo torcer una tarde difícil frente a Ghana. La pelota enviada al área encontró a su goleadora y terminó en la red: el 1–1 devolvió la posibilidad de seguir. Ese gol, el séptimo de «Meme» en Marruecos, condensó algo que la Selección había mostrado durante todo el Mundial: capacidad para insistir y argumentos para competir.
Después llegaron los penales y la despedida. Ghana convirtió sus cinco remates y ganó la serie 5–4, tras el empate del miércoles 28 de octubre en el Complejo Mohammed VI. Argentina quedó eliminada en octavos de final de su primera Copa del Mundo femenina Sub-17. La decepción por haber estado tan cerca del siguiente paso convive, sin embargo, con el reconocimiento a un equipo que hizo mucho más que participar.
Una primera vez que tuvo respuestas
Para entender lo que dejó esta actuación hay que volver al comienzo. Argentina se estrenó ante Alemania, se puso en ventaja y terminó perdiendo 2–1, con una jugadora menos desde el cierre de la primera parte. El debut dejó errores para corregir, pero también una señal: había recursos para discutirle el partido a un rival de peso.
La respuesta llegó frente a Nueva Zelanda. El 2–0 le dio al equipo de Christian Meloni su primera victoria mundialista en la categoría y cambió el horizonte del grupo. Luego vino el 5–1 a Marruecos, con tres goles de Diz, y una clasificación a octavos construida con seis puntos. Argentina encontró formas de recuperarse de la derrota inicial y de sostener su búsqueda ofensiva en los encuentros que debía ganar.
Ese recorrido tuvo nombres propios y un trabajo compartido. Julieta Aguilar y Josefina Galarza también convirtieron durante la fase de grupos; frente a Ghana, Bianca Virga sostuvo al equipo con sus intervenciones. Reconocer a la goleadora supone también mirar a quienes participaron en la construcción de sus oportunidades y mantuvieron a Argentina en partido cuando debió defender.
Mercedes Diz, mucho más que una cifra
Siete goles en cuatro encuentros hablan de una actuación extraordinaria. Diz marcó ante Alemania, convirtió dos frente a Nueva Zelanda, hizo tres contra Marruecos y volvió a aparecer en los octavos. Anotó en cada presentación argentina y fue una referencia constante para sus compañeras.
Pero el número cobra otra dimensión cuando se recuerda en qué momentos convirtió. Abrió la cuenta argentina en el debut mundialista, resolvió ante Nueva Zelanda, protagonizó la goleada que aseguró la clasificación y encontró el empate cuando Ghana ya estaba cerca de avanzar. Sus goles acompañaron todos los tramos de esta historia.
El cabezazo del último partido también mostró su manera de intervenir en el área: encontrar el espacio, llegar al envío y darle dirección. La delantera de River terminó su participación con una producción que merece ser destacada por lo que significó para el equipo. Cualquier balance de Argentina en Marruecos tendrá en ella a una de sus protagonistas centrales.

Una despedida peleada hasta el final
Ghana obligó a Argentina a atravesar su encuentro más incómodo. Jessica Appiah abrió el marcador a los 16 minutos y el ataque africano exigió a Virga. Del otro lado, Diz estrelló una definición en el travesaño: la Selección tuvo ocasiones para responder, aunque le costó encontrar continuidad.
La expulsión por doble amarilla de Hajara Adam, a los 77, modificó el cierre. Con una futbolista más, Argentina avanzó y encontró a los 86 el empate de su número nueve. No hubo tiempo suplementario: el pase se resolvió directamente desde el punto penal.
Mercedes Diz, Lola Conde, Agustina Maldonado y Julia Vinhas convirtieron sus ejecuciones. Oriana Gómez remató por encima del travesaño y Ghana completó una serie sin fallas. Reducir la eliminación a ese lanzamiento dejaría afuera todo lo que ocurrió antes: el partido que sostuvo el equipo y el camino que le permitió llegar a jugarlo.
La tristeza de la despedida tiene lugar en esta historia. También lo tiene una primera participación que terminó con dos triunfos, un pase a octavos y una goleadora que marcó en todos los encuentros. Para estas juveniles, competir en un Mundial dejó una experiencia concreta sobre la cual seguir trabajando. Darle continuidad, con preparación y nuevas oportunidades de juego, será una forma de acompañar lo que mostraron en Marruecos.
Crónica y análisis: Proyección Femenina. Fuentes: FIFA: Argentina–Ghana; AFA: partido y recorrido argentino; El Femenino: desarrollo del encuentro; DeporTV: balance de la actuación de Diz. Fotografías originales de FIFA, difundidas por AFA y conservadas sin recomprimir. Publicado el 29 de octubre de 2026.
